Redes Sociales
Clasificaciones
Las "Otras noticias"

Un "pañuelo" para la historia del deporte

May 25, 2020

Mil novecientos treinta y dos, Berlín. Un día de agosto, todo un estadio olímpico y millones y millones de personas quedaban impactadas.

 No había sido un récord olímpico, ni una victoria en alguna prueba atlética, simplemente el abrazo de dos hombres por conseguir un simple salto de longitud clasificatorio.

 

Ese mes de Agosto fue un  paso previo para el inicio de la II Guerra mundial. Los alemanes utilizaron este gran evento deportivo como propaganda de sus bonanzas como régimen político y sobretodo como superioridad de la raza.

 

Evidentemente tenían que competir dentro de un marco deportivo sano, sin racismo de ningún tipo, pues esa era la idea del olimpismo, incluso llegaron a hacer competir a varios judíos en sus filas (no dejándole pasar de la fase previa eso sí).

 

La cosa no les estaba yendo nada mal, pues estaban en lo mas alto del medallero, en dura pugna con los EEUU. Estos también tenían racistas en sus filas con los afroamericanos (todavía no habían conquistado plenamente sus derechos).

 En todo este clima apareció una figura poco apreciada por los EEUU por ser de raza negra, pero aun menos por el régimen Nacional socialista. Jesse Owens.

 

Después de ganar varias pruebas de velocidad con una facilidad pasmosa, llego la prueba por excelencia para los Alemanes. La prueba de salto de longitud en donde eran los claros dominadores en las últimas décadas.

 

Era tanta la presión en esa prueba que las autoridades “nazis” intentaron por todos los medios eliminar a Owens en la primera tanda eliminatoria. Era una tarea sencilla pues de aquellas no había televisión y todo quedaba en manos de los jueces alemanes.

 

Owens tendría tres intentos para clasificarse para las finales. En el primer intento realizaba un salto larguísimo, pero se lo daban por nulo cuando había sido valido. En el segundo, sin arriesgar tanto, Owens saltaba a casi medio metro de la tabla, pero aun así se lo dieron por nulo.

 

En este momento, se podía ver como todos los atletas alemanes estaba clasificados, pero surgió la figura de uno de ellos. El mejor y gran favorito, que acaba de batir el récord Europeo en estos saltos clasificatorios.

 

Avergonzado de lo que estaba pasando, se acerco a uno de los jueces para discutir con el airadamente. La cosa no funciono. Se acerco a Owens antes del tercer salto y juntos anduvieron el foso de carrera. Cogió un pañuelo y la coloco a casi medio metro de la tabla. Owens le hizo caso y salto la distancia pedida por escasos centímetros.

 

Ya en la final Owens ganaba con un salto de 8.07 y Long quedaba segundo con un meritorio 7,97 siendo de nuevo récord Europeo, pero medalla de plata.

 

Todo esto quedó al margen del exquisito comportamiento de Long, que fue el primero en correr a felicitar efusivamente a su compañero y acompañarle abrazado hasta el vestuario, para pasmo de las autoridades nazis (Rudolf Hess le advirtió luego de «nunca más abrazar a un negro» y la prensa le criticó por su falta de consciencia racial).

 

En el momento de las medallas, Adolf Hitler abandonaba el estadio para no tener que darle la mano, pues el comité olímpico exigua que le diese la mano a los tres atleta del podio o a ninguno. Fue a ninguno.

 

Como paradoja, el gobierno Aleman mandaba una carta de felicitación a Jesse Owens, en contraste con su país los EEUU.  Roosevelt estaba en plena campaña y buscaba el voto del sur de los EEUU. Lo ignoraron completamente y al volver a América volvió a su trabajo de limpiabotas ante la falta total de ayuda del gobierno americano.

 

Que fue del gran protagonista de esta historia, Luz Long, tuvo que dejar el atletismo ante las presiones de las autoridades al dejarlo en ridículo y tuvo que afiliarse al partido Nazi para poder ejercer como maestro y tener un medio de vida. Finalmente, en ejercito fue muerto en una operación en Italia y enterrado en una fosa común.

 

Luz Long fue el autentico protagonista de esta noticia, un hombre que impuso su espíritu deportivo y humano en una época de terror ideológico. Una deportista que encarnara por siempre el espíritu olímpico y humano.

 

En esta fografia de abajo, se puede ver el momento en donde Long le indica a Owens como saltar para esquivar a los jueces corruptos e incluso se ve el famoso Pañuelo.

 

Luz Long, una persona con letras mayúsculas.

 

Please reload

Patrocinadores
Entrevistas
Equipos de base
Horarios de entrenamiento